
Gabriela Mistral, Poeta Chilena de Prolífera producción literaria, (Lucila Godoy Alcayaga, su verdadero nombre) De su poesía se puede decir, coincidiendo con lo que expresara Gastón von dem Bussche, que es una búsqueda de la dimensión “total” de cuanto canta. Las experiencias básicas que la provocan: el sentimiento del amor, la significación del mundo y sus elementos, el sentimiento de la muerte, persiguen indudablemente a través de las vivencias temporales la sensación de la eternidad. O como le señaló magistralmente Federico de Onís “El sentimiento cardinal de la poesía de Gabriela Mistral es un anhelo religioso de eternidad”.
Ausencia, es uno de sus poemas que me cautiva con su letra y lo que en ellas expresa. Están otros tantos: Piecesitos, El Angel Guardian. el Encuentro, Soneto de la muerte, apegado a mi, desolación, balada.
AUSENCIA
Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.
¡Se te va todo, se nos va todo!
Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.
Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.
Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!
¡Se nos va todo, se nos va todo!
PENSAMIENTOS PEDAGOGICOS de gabriela Mistral,
Como educadora su preocupación por los niños era manifiesta, esto lo podemos observar en algunos pensamientos de la ilustre y sensible autora.
Para las que enseñamos:
1. Todo para la escuela; muy poco para nosotras mismas.
2. Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clase. Enseñar con la actitud, el gesto y la palabra.
3. Vivir las teorías hermosas. Vivir la bondad, la actividad y la honradez profesional.
4. Amenizar la enseñanza con la hermosa palabra, con la anécdota oportuna, y la relación de cada conocimiento con la vida.
5. Hacer innecesaria la vigilancia de la jefe. En aquella a quien no se vigila, se confía.
6. Hacerse necesaria, volverse indispensable: esa es la manera de conseguir la estabilidad en un empleo.
7. Empecemos, las que enseñemos, por no acudir a los medios espurios para ascender. La carta de recomendación, oficial o no oficial, casi siempre es la muleta para el que no camina bien.
8. Si no realizamos la igualdad y la cultura dentro de la escuela, ¿dónde podrán exigirse estas cosas?
9. La maestra que no lee tiene que ser mala maestra: ha rebajado su profesión al mecanismo de oficio, al no renovarse espiritualmente.
10. Cada repetición de la orden de un jefe, por bondadosa que sea, es la amonestación y la constancia de una falta.
11. Más puede enseñar un analfabeto que un ser sin honradez, sin equidad.
12. Hay que merecer el empleo cada día. No bastan los aciertos ni la actividad ocasionales.
referencias tomadas de http://www.memoriachilena.cl
http://www.gabrielamistral.uchile.