Solo Tú….

Amor ancestral, escondido en los rincones del tiempo,
un instante bastó para el reencuentro,
nuestras almas, nuestros cuerpos,
el azar, un tango, un bolero.

Te reconozco en la memoria de mi cuerpo,
en mi alma que te añora, en la intensidad de las palabras
no importan tus lunas pasadas, ni los centros ni los ejes,
que alguna vez en otros cuerpos buscabas.

Me desnudo ante ti y me entrego, sin temor.
dejo a un lado noches oscuras, llenas de silencios y ausencias.
te regalo mi estrella para que oriente el camino que te lleve hasta mí,
te vestiré de sueños, en la profundidad de un beso, en la caricia tibia de un te quiero.

Ámame así como soy: mujer, hembra,
quémame en la hoguera de tu cuerpo, de tu boca,
ven, ancla en mi puerto que se abre para ti,
calma este deseo de tenerte que solo tu nombre me provoca .

Tómame en la soledad desnuda de tus noches,
Escribe tus versos en mi cuerpo,
Tus manos, tu boca, mi mirada perdida en tus rincones,
Un poema, tu, yo, nuestro tiempo.

Soy tu eje, tu centro, tu vino en la noche, quien te desvela,
Eres el hombre, el sueño, las ganas, el dolor, la esperanza,
Los ruidos, el silencio, la risa, las lágrimas, las sombras,
Solo tú llenas mi cielo de luceros… y rosas…

Garlod.

Derechos de autor reservados@2008

Alma Desnuda (Alfonsina Storni)

Soy un alma desnuda en estos versos,

alma desnuda que angustiada y sola

va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.

Les comparto este video de Paco Ibañez cantando a Alfonsina … muy hermoso, muy especialmente para ti amigo Ronald.

Garlod.